Autora: Eva Morales Bravo

A poco más de un mes desde que Apple presentara sus nuevos iPhone Xs, Xs Max y Xr, estos modelos premium de Cupertino siguen dando de qué hablar. Se trata de la nueva línea principal de dispositivos móviles más importante de Apple hasta nuestros días, que incluye  mejor cámara, pantalla y rendimiento y que también han roto una barrera: por muy poco no son los móviles más costosos del mercado.

El año pasado Apple descubrió que podía vender más y mejor y que la competencia intentaba imitar al iPhone X. De allí que ampliara el diseño de sus nuevos teléfonos de formato con foco en las capacidades de la cámara. No es coincidencia que el iPhone Xr sea el último que salga al mercado, pues en él recaerá la tarea de aumentar las ventas de forma exponencial, al ser la versión más asequible de estos debutantes.

Lo que diferencia al Xs del Xs Max es la pantalla

Mientras el Xs ofrece 5,8 pulgadas, el Xs Max aporta 6,5. Son teléfonos grandes. Eso no se puede negar. Han reutilizado el molde del iPhone X en el Xs y por ello se ven muy parecidos. En el caso del dispositivo iPhone Xs Max, fue estirado hasta tener 15,75 centímetros de largo y 7,74 de ancho, pero el grosor es igual de 0,77 y su peso de 208 gramos. Son las mismas dimensiones de un iPhone 8 Plus, pero sin el botón frontal ni los marcos, y por ello Apple ha podido incluir una pulgada más de pantalla.

El iPhone Xs Max en concreto es más pantalla, más RAM y más batería que su versión pequeña pero la misma cámara y procesador. Lo que sí hay que destacar es que ha mejorado con mucho su resistencia: gracias a su cristal templado y aluminio para los bordes puede estar sumergido hasta 30 minutos a dos metros de profundidad.

Sigamos con el diseño. Estos modelos cuentan con dos altavoces estéreos y sonido. Apple ha vuelto a incorporar un puerto Ligthning, el cable de transferencia de datos y de corriente de siempre creado por esta compañía. Al no tener conector ‘jack’ y el adaptador no estar incluido en la compra, los fánaticos de los cascos tendrán que hacerse usuarios de auriculares inalámbricos o pasar por caja para adquirir el necesario complemento.

Quizás la pantalla sea lo más impactante, sobre todo en el caso del iPhone Xs Max. Se trata de una pantalla OLED que reproduce de forma excelente los colores, especialmente los negros. Hay una mejora sustancial en los ángulos de visión, aunque al inclinar el móvil los blancos se tornan ligeramente azulados como en las versiones anteriores. La pantalla dispone otra vez de tecnología Touch 3D, que diferencia entre toque y presión, así como de ‘True Tone’, que adapta la reproducción de los colores a las condiciones existentes. Estamos hablando de una resolución de 2.688 por 1.242 píxeles, aunque aún sigue un poco rezagada respecto a la resolución QHD de un Samsung o Sony en sus mejores modelos.

El aumento de la memoria y el almacenamiento es significativo. Tanto el iPhone XS como el XS Max tienen 4GB de LPDDR4X RAM, hasta 2GB y 3GB en la familia del iPhone 8 / X. En cuanto a almacenamiento, los nuevos modelos vienen en niveles de 64, 256 y 512 GB. Sin embargo, el modelo base llega a solo 64 GB, bastante limitado para los usuarios.

En las tripas de estos nuevos iPhones se encuentra el nuevo chipset nuevo de silicona Apple A12 SoC que fabrica en el nuevo proceso de 7 nm de TSMC. Esta particularidad procura una mayor densidad de transistores, es decir, proporciona una mayor inclusión de transistores en la misma área, a fin de aumentar las capacidades del nuevo SoC.  El CPU de SoC está enriquecido por dos nuevos núcleos de CPU «Vortex» que trabajan hasta 2,5 GHz, con altos niveles de rendimiento. Ahora será posible con más fluidez abrir apps, saltar de una a otra, abrir la cámara o editar un pequeño vídeo de forma simultánea y con una gráfica 50% más rápida que en pasadas ediciones.

El plato fuerte lo tiene la cámara. En estos nuevos modelos, la configuración de módulo de cámara dual de 12MP es la misma que en el iPhone X: un gran angular normal y una lente de zoom, con un teleobjetivo similar de 12MP 2x de zoom. Pero la gran diferencia con el XS está en el tamaño del sensor que pasa de 32.8mm² a 40.6mm². Esta característica posibilita un campo de visión ligeramente más amplio que en los teléfonos anteriores, a la par que se incrementa la sensibilidad a la luz y a píxeles más grandes, que aumentan de 1.22µm a 1.4µm.

 

Del iPhone Xs al Xr el salto está en la calidad de la pantalla

El iPhone Xs tiene una pantalla OLED, de 5,8 pulgadas y con el sistema 3D Touch. La del Xr es una LCD de mayor tamaño (6,1), tiene menor resolución y no dispone de esa característica que hace la diferencia entre el toque y la presión del dedo.  En ambos casos el sensor principal de la cámara es el mismo, pero el Xs incluye hacer zoom óptico de hasta dos aumentos y sirve como apoyo para el ‘bokeh’, el suave efecto de desenfoque que se logra en los retratos.

La RAM del Xs es mayor que la del Xr debido a la mayor resolución de su pantalla. Pero el Xr tiene una dosis extra de batería, que en relación a un panel que demanda menos, prolongará la vida útil de este dispositivo.

Podemos decir mucho más acerca de los nuevos iPhones y seguramente te estarás preguntando en cuál merece la pena invertir tanta pasta. Quizás si tienes un iPhone 8 o un iPhone 8 Plus puedes aguantarte un poco, porque el salto no ha sido tan diferencial entre el iPhone X y el iPhone Xs (la versión de 5,8 pulgadas). Sin embargo, el modelo más vendido es el Max y millones de personas esperan al Xr a finales de este mes, por ser el más asequible.