De todos es sabido que Apple fabrica, posiblemente, los teléfonos móviles más codiciados por los usuarios. Tener un iPhone puede arrancar algún gesto de admiración o envidia entre nuestros amigos o conocidos y, para mucha gente, poseer un teléfono fabricado por los de Cupertino es signo de determinado nivel socioeconómico.

Independientemente de si estamos o no de acuerdo con estas afirmaciones, hay que reconocer que la víctima más habitual en el mercado negro (o gris) dentro del mundo de los dispositivos móviles es, sin duda, Apple.

Estos son algunos ejemplos y un puñado de consejos para poder reconocerlos…

“Frankeniphones”

 

No, Mary Shelley no tiene nada que ver con iPhone pero sí el mito de su personaje más célebre con la ilegal actividad de algunos personajes sin escrúpulos. Los denominados “Frankeniphones” no son más que terminales fabricados a partir de piezas sobrantes de otros terminales que son ensambladas a mano para conformar un terminal totalmente operativo. Aparte de ser una actividad fraudulenta, la calidad y precisión del montaje a mano de un dispositivo desde cero puede distar mucho de la calidad de montaje en las fábricas robotizadas en las que se producen los terminales genuinos. Además, debido el ensamblaje a mano, los acabados pueden sufrir determinados desperfectos en poco tiempo y tanto la eficacia como la durabilidad del terminal no están aseguradas.

¿Cómo los detecto?

Aparte de comprobar si algunas aplicaciones reaccionan de manera ralentizada, es muy importante comprobar que el IMEI (International Mobile Station Equipment Identity o identidad internacional de equipo móvil, en Español) es el mismo tanto en la parte trasera del teléfono (los iPhone lo llevan impreso) como en la electrónica. Para ello basta con acudir a Ajustes > General > Sobre el iPhone y allí encontraremos nuestro IMEI. Si no coinciden, podemos tener en nuestras manos un “Frankeniphone”.

El “Replicante”

Phillip K. Dick podría haber escrito una novela acerca de estos simpáticos terminales… y la película la podría haber protagonizado Harrison Ford.

Se trata de terminales cuyo diseño es idéntico al de un genuino iPhone: exteriormente, parece un iPhone, el escritorio es igual que el de un iPhone, los iconos… ¡los iconos son iguales!, ¿Es un iPhone? NO. El sistema operativo es un Android personalizado para conseguir que todo, absolutamente todo parezca igual que en un iOS, sin embargo, no son más que dispositivos Android

, que, por descontado, no tienen por qué ser malos teléfonos pero, en cualquier caso, no son los genuinos de Apple.

¿Cómo puede ocurrir esto?

Bueno, la verdad es que todos los “Replicantes” vienen de China, un país en el que, al parecer, los escrúpulos para con los derechos de propiedad intelectual no están muy desarrollados.

Entre los más destacados “Replicantes” del iPhone 6 están los siguientes modelos: Dakele Big Cola 3, Lenovo S90 “Sisley”, SoPhone i6, Texet iX-maxi, Goophone i6 y Vphone i6

 

¿Cómo los detecto?

Ciertamente no hace falta buscar rayos C brillando en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser, basta con realizar alguna de estas sencillas pruebas. Si dejamos pulsado el botón “Home” debe aparecer Siri, si no aparece, tenemos en las manos un “Replicante”. Igualmente podemos abrir la App Store, en caso de que lo que veamos sea la Google Play Store… “Replicante”.

“El 8º Pasajero”.

Ni siquiera la Comandante Ripley sabía que lo era…

Los “8º pasajeros” son terminales que se venden de manera total y absolutamente ilegal. Proceden de diferentes orígenes, pueden ser robos en puertos aduaneros, robos en tiendas, unidades robadas a particulares… el peligro de estos “pasajeros” no es técnico, tampoco es un problema de propiedad industrial… es un problema legal.

Comprar artículos robados a sabiendas es un delito según el ordenamiento jurídico español y el teléfono puede sernos requisado incluso aunque lo hayamos comprado de buena fe, es decir confiando en la legitimidad de la compra, con lo cual podemos perder el dinero que pagamos. Cuando algún extraño nos venda un terminal a un precio excesivamente barato y no tengamos escrupulosamente claro de dónde ha salido, podemos tener entre manos un “8º pasajero”.

Antes de que el “pasajero” eclosione dejándonos un agujero en el bolsillo, lo más prudente es anotar su IMEI que podremos encontrar tanto en la carcasa del dispositivo en cuestión como indicado por el propio sistema operativo. Una vez tengamos ese número, podemos acudir a este enlace. Tras introducir el IMEI, Apple nos dirá en qué condiciones de garantía está el teléfono y nos avisará si es robado.
En cualquier caso, el sentido común es lo más importante a la hora de adquirir un teléfono, y siempre es importante tener en cuenta la reputación y experiencia contrastada de quien nos lo está vendiendo y, en caso de duda, lo mejor es asegurarse.