Preguntas y más preguntas nos asaltan cuando nos enfrentamos a la decisión de comprar un nuevo ordenador. ¿PC o Mac? En caso de decidirnos por un PC, ¿Intel o AMD? ¿Necesito una tarjeta gráfica o tengo bastante con la integrada? ¿Y tarjeta de sonido? ¿Qué disco duro necesito?

Posiblemente no podamos resolver todas tus dudas pero, al menos, intentaremos allanarte algo el camino.

¿PC o Apple?

Partamos de la base de que para cada tipo de uso hay un ordenador. En el caso de que seas un usuario que desarrolle lo que se denominan “tareas generales”, es decir, navegar por Internet, redes sociales, correo electrónico, ver alguna que otra película on line, usar paquetes ofimáticos… sinceramente, puedes hacerlo tanto con un PC como con un Apple. ¿Diferencias? Pues hay muchas. La primera que sorprende es el precio. Puedes adquirir un ordenador Apple desde unos 550€ con Intel i5 de doble núcleo (cuarta generación), 500Gb de disco duro y 4Gb de Ram. Por 30 o 40€ más podrías comprar un PC clónico con un Intel i7, la misma cantidad de memoria RAM y un disco duro de 1Tb.

Sin embargo hay que tener en cuenta, a la hora de comparar, que el rendimiento de un ordenador Apple, por regla general, es bastante superior al de un PC debido a que el sistema operativo (Mac OS) está basado en Unix y específicamente diseñado para sacar el máximo provecho al hardware de la manzana mientras que los PC, habitualmente, usan Windows, un sistema que tiene que estar acomodado a multitud de fabricantes diferentes de hardware, todos ellos con sus particularidades, sus ventajas y sus defectos. De la misma manera, hay que recordar que los ordenadores Apple vienen con su propio sistema operativo ya instalado (no hay que comprarlo) mientras que en un PC, salvo que vayas a usar Linux, deberás adquirir una licencia de Windows que puede costarte en torno a los 95€.

Las configuraciones de los ordenadores de Apple son cerradas, así que si te decides por un Mac, tus dudas se han disipado al 100%.

Pero.. ¿y si prefieres un PC?

Aquí abrimos el abanico de las preguntas…

 

¿Intel o AMD?

Personalmente Prefiero Intel. Desde hace ya algún tiempo, muchos modelos de Intel vienen con un cpu gráfica integrada y suelen presentar mejores tablas de rendimiento, además, hay un catálogo de procesadores que se ajustan casi a cualquier tipo de necesidad.

 

Si prefieres un AMD (la diferencia de precios es apreciable) hay también una extensa gama de modelos y precios y, si bien hay “gamers” que los prefieren a los Intel, conviene recordar que tienden a tener más problemas de temperatura y, a igualdad de núcleos y velocidad de reloj (Ghz) suelen entregar menos rendimiento.

También debes tener en cuenta si el uso que le vas a dar al ordenador va a ser más o menos intensivo para, así, no sólo elegir el procesador sino un sistema de refrigeración del mismo acorde a tus necesidades.

 

¿Gráfica integrada o tarjeta gráfica dedicada?

Para responder a esta pregunta hay que plantearse, de nuevo, qué vamos a hacer con nuestro ordenador. Si vamos a utilizar juegos en 3D, la respuesta es contundente: SÍ o SÍ.

Tarjeta Gráfica Gigabyte GTX970

Tarjeta Gráfica Gigabyte GTX970

Tarjetas gráficas para “gamers” que ofrezcan garantías de un juego fluido con una buena resolución y detalles se pueden encontrar en el mercado en torno a los 200€, de ahí, en adelante, porque las hay que cuestan más de 1000€ (sí, has leído bien, más de 1000€). Evidentemente, de poco servirá que tengas una gran tarjeta gráfica si tu procesador no tiene potencia suficiente para “mover” los juegos. Mi recomendación es que leas detenidamente los requerimientos de cada juego y veas cuáles son los óptimos, cumpliendo esa configuración no tendrás problema.

Si lo que pretendes es realizar un uso “cotidiano” del ordenador, si vas a ver películas, navegar por Internet, tareas ofimáticas, etc. entonces prácticamente cualquier tarjeta gráfica te servirá, incluso el chip gráfico que viene integrado en muchos modelos de procesador puede reproducir con soltura vídeos en HD y no tiene problema para visualizar cualquier aplicación de escritorio ofimática a una resolución alta.

 

¿Qué placa base me conviene?

Existen multitud de fabricantes de placas base para ordenadores PC. De igual manera, existen multitud de modelos que aportan determinadas prestaciones. Desde luego tienes que tener en cuenta cuál va a ser tu procesador, cuántos discos duros vas a instalar, cuantos puertos para placas vas a necesitar, si tu ordenador va a estar orientado a los juegos, cuántas horas diarias va a estar funcionando el ordenador… lo cierto es que, en cuestión de placas no te recomendamos que escatimes mucho en el presupuesto ya que la placa base es un elemento definitivo (junto a la fuente de alimentación) que afecta a la “durabilidad” del ordenador. Existen placas base para procesador Intel en el mercado que rondan los 90€ que pueden cumplir con las necesidades de la mayoría de los usuarios.

 

Y… ¿Cuánta RAM le pongo?

No hablamos de una marca de leche, hablamos de la memoria que va a tener tu ordenador.

Módulo de Memoria Ram DDR4 Kingston Hyperfury de 4Gb.

Módulo de Memoria Ram DDR4 Kingston Hyperfury de 4Gb.

Cuanta más memoria RAM tengamos, más liviano va a ser el trabajo de nuestra unidad de disco porque el archivo de intercambio será menor. Además una gran cantidad de memoria RAM puede venir muy bien si vamos a desarrollar procesos de virtualización (en otro post os hablaremos de ello) o si vamos a procesar cantidades grandes de información. Por lo general, para un ordenador orientado a los juegos sería suficiente con 8Gb (que sí, que 16Gb es mejor pero no es imprescindible para jugar) pero, normalmente, con 4Gb se pueden realizar la mayoría de tareas básicas de un ordenador, de hecho es la cantidad que instalan los fabricantes de ordenadores en el grueso de su producción orientada al mercado doméstico.

 

¿Necesito un disco duro SSD?

Necesitar, lo que viene siendo necesitar, no, no lo necesitas. ¿Conviene tenerlo? Por descontado. Las velocidades de lectura y escritura que ofrecen las unidades de disco de estado sólido son tremendamente superiores a las que ofrecen las unidades magnéticas tradicionales. Recordemos que un disco SSD (Solid State Drive) no tiene piezas mecánicas que sufran desgaste, el único desgaste es el electrónico. Eso sí, son notablemente más caros. Para hacernos una idea, un disco duro estándar de 1Tb se puede encontrar por unos 70€ mientras que el precio de un SSD de 1Tb no baja de los 300€. Claro que no es imprescindible instalar un disco duro SSD de 1Tb, y es que, cada vez más, las configuraciones de los equipos domésticos incluyen dos discos duros, uno SSD de 120 o 240Gb que almacenará el sistema operativo y las aplicaciones más importantes y otro estándar de 1 o 2Tb para almacenar el grueso de la información (documentos, multimedia, juegos…)

Este tipo de configuración ofrece un alto rendimiento al soportar el disco duro más rápido toda la carga del sistema operativo mientras que se utiliza el disco duro más lento para gestionar ficheros que no requieren de una excesiva velocidad de lectura o escritura.

Ordenador

Disco duro SSD Samsung

¿Tarjeta de Sonido?

Bueno, salvo que seas un sibarita del sonido, los chips de sonido que vienen integrados en las placas base suelen funcionar bastante bien, incluso algunos de los controladores oficiales del fabricante del chip incluyen una amplia gama de efectos y posibilidades de ecualización. Además, hacen posible la conexión de sistemas de altavoces 5.1 en caso de que desees disfrutar de la experiencia sonora del “cine en casa”.

Si eres uno de esos audiófilos que buscan la inexistencia de ruidos de fondo y ala mayor gama de frecuencias, hay soluciones en el mercado tanto con conectividad PCI-e como con conectividad USB que aportan una calidad de sonido extraordinaria y son perfectamente asumibles incluso para realizar tareas de edición musical a nivel aficionado que pueden rondar los 70€.

 

Esperamos haberte ayudado, en cualquier caso, sea cual sea la tarea que le vas a encomendar al ordenador, nosotros, en nuestra tienda, siempre estaremos dispuestos a asesorarte y a fabricarte a medida el equipo que más se ajuste a sus necesidades.