¿Es el móvil la extensión de tu mano y tu oreja? ¿No lo dejas ni para ir al aseo? Es preocupante ver cómo cada día más personas dependen en demasía de su dispositivo móvil. Algunos dan más importancia a las conversaciones a través de los chat o no dejan de revisar con frecuencia sus perfiles de las redes sociales. Otros son presa de tener que usarlo para teletrabajar. Lo importante es tomar en cuenta y evitar las consecuencias de vivir pegado al móvil.

Según el estudio, elaborado por Google, FAD y BBVA, un 89,9% de los adolescentes encuestados disponen de un teléfono móvil y un 76% un ordenador portátil. Más de la mitad (69%) tiene una tablet.

Otras investigaciones refieren que el uso de las redes sociales estaba relacionado con inquietudes sobre la propia imagen corporal y los desórdenes alimenticios. Otro hallazgo significativo son los cambios negativos de humor que los jóvenes presentan después de estar expuestos a ellas. O la asociación existente entre el insomnio y la utilización del móvil durante la noche.

Uso excesivo del móvil y salud mental

La tendencia a usar el móvil de forma excesiva conlleva un incremento de los problemas de sueño, estrés y depresión, según un estudio de la Universidad de Gotemburgo, en Suecia.

Efectivamente, aunque las nuevas tecnologías nos han facilitado mucho la vida, excedernos en su uso también ha traído importantes consecuencias. Sobre todo para nuestra salud.  La solución está en la decisión consciente de reducción de su uso.

Los síntomas más notorios comienzan con el estrés que sentimos al revisar las frecuentes notificaciones de los correos y aplicaciones. Pero en especial de las redes sociales. Ese estado de alerta permanente ocasiona un aumento de la irritabilidad del sistema nervioso, que a su vez produce ansiedad y reducción de la concentración en la tarea que estamos realizando.

Otro de los indicadores más comunes es el insomnio que se presenta cuando nos llevamos el dispositivo a la cama. La causa se encuentra en la luminosidad de la pantalla. Ésta le da a entender a nuestro cerebro que aún es de día y que necesitamos estar despiertos. Sufrir de insomnio, también desembocará en una mayor irritabilidad y la disminución de la atención, al no descansar como se debiera.

El móvil también afecta nuestra salud física

Entre las consecuencias de vivir pegado al móvil no podemos dejar de lado su incidencia en la salud física. Ya hablamos de la propia irritación del sistema nervioso anteriormente, pero otro de los riesgos es el impacto sobre la postura corporal.

Si te excedes en el uso de tu móvil podrías padecer de rigidez en las manos y los dedos. Seguro en alguna larga conversación por teléfono lo hemos experimentado. Por lo general el dolor y la rigidez vienen acompañadas de un hormigueo.  Además, teclear por mucho tiempo podría producir tendinitis, es decir inflamación de los tendones.

Otro de los males ocasionados por el uso prolongado del móvil es el dolor de cuello. Esto se debe a la sobrecarga que afecta al área de los hombros y el cuello. Generalmente, las personas toman una postura en la que bajan la cabeza, forzando la musculatura de los trapecios y la escápula. El tronco y la columna vertebral se debilitan también.

Unido a los síntomas anteriores, son los cada vez más frecuentes dolores de cabeza. El móvil y también otros dispositivos como los portátiles y las tablets usados por largas horas mantienen el cuerpo en posturas forzadas. El dolor de cabeza o la cefalea, acompañado de mareos, presión en los oídos y en los ojos, podrían estar causados por la tensión alojada en los músculos que rodean la cabeza.

Ahora que sabes cuáles son las consecuencias de vivir pegado al móvil, te animamos a tomar conciencia y usar la tecnología siempre a tu favor, evitando los excesos.